LA OTORRINOLARINGOLOGIA EN COSTA RICA

Dr. Joaquín Berrocal Bindé

Dr. Julián Chaverri Polini

La otorrinolaringología tiene sus orígenes en el siglo XIX como especialidad médica. Los anatomistas como Falopio, Eustaquio, Valsalva, Morgagni, Vieusses, Vesalio, Riolan, Corti y otros, descubren y describen los órganos en los que se cimentará la Otorrinolaringología. Por otra parte, los fisiólogos como Magendie, en 1812, practica una ventana en la laringe de un perro para observar las cuerdas vocales y su funcionamiento; Claudio Bernard, entre otros descubrimientos famosos, precisa el rol de los nervios laringeos. Flurens, hizo trabajos sobre los conductos semicirculares que son el punto de partida de la laberintología moderna. Estos anatomistas y fisiólogos no sabían que darían tan sólidas bases a nuestra especialidad, e ignoraban siquiera que algún día pudiera la Otorrinolaringología llegar a existir como especialidad. Abren por consiguiente, el camino de la futura especialidad: la Otorrinolaringología , la cual se dedica al estudio de tres órganos que guardan una estrecha relación entre si. El oído profundamente situado en el peñasco del hueso temporal y de difícil acceso. Las fosas nasales y sus anexos las cuales no se dejan examinar con facilidad. Y qué decir de la laringe, escondida detrás del opérculo epiglótico. Son en efecto, órganos que permanecen durante años escondidos, considerados como misteriosos, porque se resisten a los medios habituales de exploración de la época. En este periodo no existían medios de iluminación (no se había inventado la luz eléctrica). He aquí porqué este primer período tan rico en adquisiciones anatómicas y fisiológicas, se queda tan pobre en documentos clínicos.

Nace un segundo período instrumental o de técnicas especiales en donde todo un arsenal de ingeniosos instrumentos permiten iluminar, descubrir y estudiar las cavidades profundas de la cara, a saber, los oídos, las fosas nasales, la laringe etc. Es en este período instrumental que nace o se detecta toda la patología otorrinolaringológica. Es un período de consolidación y es en donde la otorrinolaringología comienza a individualizarse como una especialidad. En esta época surgen una serie de individuos que se destacan en este campo. Entre ellos cabe citar al Dr. Adam Politzer de Viena, quien fue un verdadero pionero de nuestra especialidad, poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Roberto Bárány (1876-1936) el primer otorrinolaringólogo merecedor del Premio Nóbel por sus aportes en relación con el aparato vestibular (órgano del equilibrio). E.J, Moure (1845-1941) otorrinolaringólogo de Burdeos Francia funda en 1880 en esa ciudad la primera revista francesa de otorrinolaringología llamada “ Révue hebdomadaire de laryngologie, L ' otologie et rhinologie” publicada luego por Georges Portmann ( 1) . En E.E.U.U. de Norte América Chevalier Jackson organiza cursos de bronco- esofagología. La especialidad comienza a proyectar nuevas técnicas quirúrgicas. Hoy en día, esta especialidad tiene que subdividirse como consecuencia del avance científico y tecnológico; se crea así, la rinología, la laringología y la otología.

Para tener una idea de cómo nace nuestra especialidad y cómo a través de los años fue evolucionando hasta constituirse en lo que hoy se conoce como Otorrinolaringología, es necesario, tomar en cuenta las circunstancias propias de cada época, los adelantos técnicos y su evolución en el tiempo.

El primer Hospital que tiene Costa Rica se funda en el año de 1845, o sea en la primera mitad del siglo XIX; nos referimos al Hospital San Juan de Dios, el cual aparece a escasos años de la Independencia en una época en donde la Medicina y la Cirugía apenas lograban escasos progresos. Leamos al Prof. Bertrand Gosset, “La historia de la Cirugía es una Historia de los últimos cien años, se inicia en 1846, con el descubrimiento de la Anestesia, y por lo tanto con la posibilidad de operar sin dolor. Todo lo anterior a tal fecha, no pasa de ser una noche de ignorancia, sufrimiento y estéril tanteo en la oscuridad. En cambio la historia de los cien años ofrece el panorama más grande que conoce la humanidad ”.

El primer Jefe del Servicio de Otorrinolaringología es el Dr. Constantino Herdocia Terán , nacido en León Nicaragua, se casa con costarricense. Estudia medicina en la Sorbona en París, Francia, ejerce en la Salpetriere y hace estudios de pos-grado en otorrinolaringología en la Universidad de Berlín. Viene a trabajar a Costa Rica en 1917. A partir de 1925 tiene a cargo el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital San Juan de Dios. Funda la Clínica Herdocia contiguo al Cine Variedades en San José, en donde se practicaban adeno-amigdalectomías, polipectomías, septumplastías. El Dr. Herdocia dona sus servicios en forma desinteresada al Hospital y a su muerte el 21 de mayo de 1953, regala todo el instrumental de su Clínica, así como su Biblioteca personal. Actualmente muchos de dichos textos se encuentran en el BINASS. El Servicio de Otorrinolaringología del Hospital San Juan de Dios lleva su nombre.

El segundo Jefe de Servicio fue el Dr. Antonio Facio Ulloa , nace en 1888 en San José, estudia en la Universidad de Pensilvania, EEUU. Es considerado el primer cirujano en usar guantes en un acto quirúrgico, en el año de 1915, en Costa Rica (comunicación personal del Dr. Rodrigo Cordero Zúñiga). En 1930 estudia Bronco- Esofagología con el Profesor Chevalier Jackson y a su regreso a Costa Rica es el primer médico en realizar estas endoscopías. Renuncia al Servicio de O.R.L. para ocupar el puesto de Jefe de la Sección de Cirugía (comunicación personal de la Dra.María Gabriela Stein Castro).

En 1929 aparece en el campo otorrinolaringológico el Dr. Gonzalo Cubero Otoya , costarricense, graduado de médico de la Universidad de Bonn Alemania en el año de 1928. Trabaja con el Dr. Constantino Herdocia y con el Dr. Antonio Facio, en el Servicio de Otorrinolaringología. En 1935 se va a Alemania a terminar de estudiar la especialidad y a su regreso pasa por Nueva York en donde visita al Dr. Julius Lempert, que hacía la fenestración del canal semi-circular en un solo tiempo. El Dr. Cubero realiza una importante labor en el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital San Juan de Dios, del cual fue el tercer Jefe de Servicio; de una capacidad de trabajo única y de una gran habilidad quirúrgica, el Dr. Cubero acogió en su servicio a todo aquel que se acercaba sin egoísmos y siempre con vocación de maestro. Por allí pasaron, el Dr. Manuel Aguilar Bonilla, quien hizo sus primeras amigdalectomías, el Dr. James Fernández Carballo, el Dr. Otto Jiménez Quirós etc. Fue miembro fundador de la Asociación Panamericana de O.R.L. y Cirugía de Cabeza y Cuello junto con el Dr. Paul Hollinger (Chicago 1946). Hizo numerosas publicaciones y sus inquietudes lo llevaron a incursionar en el campo de la Cirugía Plástica y Reconstructiva, realiza las primeras Rinoplastías en Costa Rica. Hoy en día el Servicio de Cirugía Plástica del Hospital San Juan de Dios lleva su nombre.

En 1936 llega a Costa Rica el Dr. Carlos Mena Ugalde , graduado de la Universidad de Bruselas, Bélgica. Hace estudios de otorrinolaringología y de oftalmología en París (en esa época ambas especialidades a veces se hacían juntas). A su regreso ingresa al Servicio de Otorrinolaringología en donde trabaja solo por dos años ya que este servicio contaba con cinco especialistas. El Dr. Mena se pasa al Servicio de Oftalmología y llega a ser Jefe de ese Servicio.

El Dr. Miguel González Barquero de Santo Domingo de Heredia hace sus estudios en Burdeos, Francia en 1929. Posteriormente se queda haciendo su especialidad con el Profesor Dr. Geoges Portmann, siendo el primer especialista costarricense, graduado en dicha escuela; llega a ser el cuarto Jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital San Juan de Dios. Entre sus aportes está la introducción al país de la técnica quirúrgica para el tratamiento de la rinitis atrófica.

El Dr. José María Ortíz Céspedes hace sus estudios en Estraburgos Francia en el año de 1941 funda el Servicio de Otorrinolaringología del naciente Seguro Social en el Hospital Central, más tarde denominado Hospital Calderón Guardia. Otros jefes del HCG. Dr. Eduardo Lizano Aguilar, especializado en México el Dr. Ernesto Bolaños Araya quien estudió en Brúselas.

El Dr. Carlos Luis Estrada Fernández es el quinto Jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital San Juan de Dios. El Dr. Estrada se gradúa de médico en la Universidad de Roma en plena Segunda Guerra Mundial. A su regreso a Costa Rica hace el internado en el San Juan de Dios, luego estudia otorrinolaringología en Michigan, EEUU en la Universidad de Ann Arbor, así como en Temple University. Funge como profesor de otorrinolaringología de la Escuela de Enfermería junto con el Dr. José María Céspedes y el Dr. Miguel González Barquero; organizan el Segundo Congreso Centroamericano de Otorrinolaringología con sede en el antiguo Colegio de Médicos y Cirujanos. Es el primer Congreso Centroamericano que se realiza en Costa Rica. El Dr. Estrada organiza también el VIII Congreso Centroamericano con gran éxito nombrando como Presidente Honorario al Dr. Gonzálo Cubero Otoya. Cuando se funda el Hospital Nacional de Niños el Dr. Carlos Sáenz Herrera lo llama para que ocupe la Jefatura del Servicio de Otorrinolaringología, puesto que mantiene hasta la llegada del Dr. Daniel González Alfaro .

En el año de 1969 se abren las puertas del Hospital México y le corresponde al Dr. Daniel González Alfaro ser el primer Jefe de Servicio de ese nosocomio. El Dr. González realiza sus estudios de medicina en España en las Universidades de Salamanca y Complutense de Madrid.

Realiza sus estudios de Otorrinolaringología en la Universidad de Complutense de Madrid y termina su entrenamiento de Posgrado en Burdeos Francia en 1960 y 1964

Posteriormente la Otorrinolaringología se disfunde a otros centros hospitalarios en las diferentes provincias del país, así como a las clínicas periféricas, situación que va acorde al crecimiento de los Servicios Médicos y Quirúrgicos y a la política de universalizar los servicios de salud en la Caja Costarricense del Seguro Social.

En el año de 1971 se inicia los programas nacionales de residencia universitaria en esta especialidad, y es precisamente en el Hospital México, en donde el Dr. Javier Sánchez Cerdas obtiene en el año de 1974 su título de especialista en Otorrinolaringología, siendo por consiguiente, el primer especialista graduado en este país. Esta actividad académica se mantiene y se va ampliando en los diferentes centros hospitalarios impartiendo docencia de pre y de posgrado. A nivel del pregrado se atienden estudiantes de la Escuela de Medicina y de Tecnologías Médicas en el campo de la audiología, ambos de la Universidad de Costa Rica, como también se atienden estudiantes de medicina de otras universidades. A nivel de posgrado se preparan especialistas de Otorrinolaringología nacionales y extranjeros; a su vez existen rotaciones de residentes de medicina familiar y de oncología por algunos Servicios de Otorrinolaringología.

Actualmente se puede decir que un Servicio de Otorrinolaringología es un Servicio que ofrece adecuada atención y solución médica y o quirúrgica a las patologías propias de la especialidad, ofreciéndole al paciente atención especializada para emitir un diagnóstico y un eventual tratamiento. Para tal propósito y cuando el caso lo amerita, se vale de endoscopías flexibles faringolaríngeas, de endoscopías funcionales de fosas nasales y cavidades anexas, de toma de biopsias y de procedimiento de cirugía menor. Por otra parte se analiza la patología de oído bajo visión microscópica y se cuenta con una batería de exámenes audiológicos a saber: audiometrías, impedanciometrías, potenciales evocados auditivos, emisiones otoacústicas para concretar el diagnóstico audiológico. Además atiende niños (desde recién nacidos) y adultos con patología auditiva y se les ofrece la rehabilitación pertinente mediante la colocación de la prótesis auditiva. Presta sus recursos a otras especialidades que así lo soliciten generando equipos multidiciplinarios, como por ejemplo con Neurocirugía, Cirugía reconstructiva, Cirugía General, Oftalmología, Bucodento maxilar, etc. La imagenología ha transformado nuestra especialidad y probablemente muchas otras, dándonos mejores medios de diagnóstico.

A nivel quirúrgico atiende patología de oído, de otoneurología, de base de cráneo, de naríz y de cavidades anexas, de farínge, de larínge y de cuello. Resuelve los casos de Cirúgía oncológica que le compete como especialidad. Realiza cirugía endoscópica funcional de senos paranasales para fines diagnósticos y terapéuticos.

Los hechos más relevantes en que ha incursionado esta especialidad en nuestro medio es en el abordaje otoneuroquirúrgico para la estirpación de tumores a nivel del ángulo pontocerebeloso. Estos procedimientos se inician en 1988 en el servicio de Otorrinolaringología del Hospital México. Otro hecho importante es el manejo de la cirugía oncológica de cabeza y cuello. Contamos con especialista en Otorrinolaringología con entrenamiento realizado en el exterior y a nivel nacional para atender este tipo de enfermos. El desarrollo de nuevo instrumental quirúrgico ha hecho posible la realización de cirugía endoscópica funcional de senos paranasales. Por otra parte, la existencia de programas para la detección del adulto con problemas auditivos y del niño sordo, en donde se atienden infantes desde recién nacidos con o sin patología asociada, hasta llegar a la edad escolar . Se le practican exámenes pertinentes de acuerdo a la edad. Existen programas para la colocación de prótesis auditivas a ésta población infantil y adulta.

El entrenamiento de la Otorrinolaringología, como se puede observar, se ha vuelto mucho más compleja, situación que muy probablemente se de en muchas otras especialidades; por lo tanto se debe de replantear los programas existentes y muy probablemente aumentar el número de años de entrenamiento.

 

Portmann G., Centenaire de la Revue de Laryngologie, Otologie, Rhinologie. Avril 1980